Autismo

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Cuando Stacey fue a visitar a su nueva amiga Chelsea a su casa, conoció al hermano de Chelsea, Shawn, que tiene 4 años. “Hola”, dijo Stacey con una sonrisa. Shawn la miró, pero no dijo nada. Luego se volvió a mirar un juguete que estaba sosteniendo. Más tarde, en la habitación de Chelsea, Stacey dijo: “me parece que no le agrado a tu hermano”.

“No es tu culpa”, dijo Chelsea. “No es que no le agrades, Shawn tiene autismo y, algunas veces, es muy difícil para él poder hablar. Pero puedo mostrarte cómo jugar con él, si quieres”.

Stacey quería saber qué significaba autismo. Averigüémoslo.

¿Qué significa autismo?

Por lo general, las personas lo llaman autismo, pero el nombre oficial es trastornos del espectro autista. ¿Por qué? Porque los médicos incluyen el autismo en un grupo de problemas que pueden tener los niños, como el síndrome de Asperger y otros. Estos problemas ocurren cuando el cerebro se desarrolla de forma diferente y tiene dificultades con un trabajo importante: comprender el mundo.

Todos los días, nuestros cerebros interpretan (comprenden) las cosas que vemos, olemos, escuchamos, saboreamos, tocamos y experimentamos. Pero, cuando el cerebro de una persona tiene dificultades para interpretar estas cosas, puede hacer que sea más difícil hablar, escuchar, comprender, jugar y aprender.

Los síntomas de un niño pueden ser muy leves o graves, o pueden estar en el medio de estos extremos. Por ejemplo, es posible que algunos niños se molesten si hay mucho ruido o sonidos demasiado fuertes. A los niños que tienen síntomas más leves no les molestan tanto los ruidos fuertes. Una persona con síntomas leves, tal vez, necesite solo un poco de ayuda. Pero un niño con síntomas graves podría necesitar mucha ayuda para aprender y realizar las tareas de todos los días.

Los niños con autismo, a menudo, no pueden establecer las conexiones que otros niños hacen con facilidad. Por ejemplo, cuando las personas sonríen, tú sabes que se sienten felices o contentas y, cuando están enojadas, puedes saberlo por las expresiones de su rostro o por su voz. Pero para muchos niños que tienen trastornos del espectro autista es muy difícil comprender qué son las emociones y qué piensan las demás personas. Es posible que actúen de un modo que parece raro y puede ser difícil comprender por qué lo hacen.

Un niño con trastorno del espectro autista podría:

  • Tener dificultades para aprender el significado de las palabras
  • Hacer lo mismo una y otra vez, como decir siempre la misma palabra
  • Mover los brazos o el cuerpo de un modo determinado
  • Tener dificultar para adaptarse a los cambios (como probar comidas nuevas, tener un maestro sustituto o que se muevan los juguetes de su lugar habitual)

Imagina si tuvieras que intentar entender lo que dice tu maestro y no supieras qué significan las palabras que dice. Incluso, es más frustrante si un niño no puede pensar en las palabras correctas para expresar sus propios pensamientos o para decirles a sus padres lo que quiere o necesita. Algunas veces, esto puede hacer que un niño se sienta muy molesto y frustrado.

Algunas cosas, como no querer probar comidas nuevas o no querer que nadie cambie de lugar tus juguetes, afectan a muchos niños, no solo a aquellos que tienen un trastorno del espectro autista. Pero los niños que sufren estos trastornos tienen más dificultad para “salir de esta situación” y aprender a resistir lo que es difícil o nos enoja.

¿Cuál es la causa del autismo?

Nadie sabe cuál es la causa de los trastornos del espectro autista. Los científicos piensan que hay una conexión con la genética (algo relacionado con los genes del niño) y el entorno. Algunos niños pueden tener más probabilidades de tener autismo porque ya está presente en sus familias. Otros niños lo tienen incluso aunque ningún miembro de su familia tenga este tipo de problemas.

Es muy difícil conocer la causa exacta del autismo porque el cerebro humano es muy complicado. El cerebro contiene más de 100 mil millones de células nerviosas, llamadas neuronas. Cada neurona puede tener cientos o miles de conexiones que llevan mensajes a otras células nerviosas del cerebro y el cuerpo. Las conexiones y los mensajeros químicos que envían (llamados neurotransmisores) mantienen el funcionamiento correcto de las neuronas. Cuando lo hacen, puedes ver, sentir, moverte, recordar, experimentar emociones, comunicarte y hacer muchas otras cosas importantes.

En el cerebro de un niño con autismo, algunas de esas células y conexiones no se desarrollan normalmente o no se organizan como deberían hacerlo. Los científicos siguen intentando comprender cómo y por qué ocurre esto.

Cómo obtener ayuda en los casos de autismo

Cuanto más pronto comience a recibir ayuda el niño, mejor será. Pero, al comienzo, puede ser difícil descubrir si un niño tiene trastorno del espectro autista. Los padres, generalmente, son los primeros en darse cuenta de que algo podría no estar bien. Tal vez, el niño tiene la edad suficiente para empezar a hablar, pero no lo hace. O puede ser que el niño parezca no interesarse en las personas, tenga dificultades para jugar con los demás o actúe de maneras extrañas.

A menudo, los especialistas trabajan juntos como equipo para descubrir si hay un problema. Además del médico, el equipo podría incluir un psicólogo, un terapeuta del habla, un terapeuta ocupacional y un maestro.

No existe cura para el autismo, pero los médicos, los terapeutas y los maestros de educación especial pueden ayudar a los niños a aprender a comunicarse mejor. Los niños podrían aprender el lenguaje de señas o a comunicar un mensaje señalando imágenes. El equipo de atención también puede ayudar a mejorar las habilidades sociales de un niño, ya que puede aprender cosas como respetar turnos y jugar en grupo.

Algunos niños que tienen síntomas leves podrán terminar la escuela secundaria y pueden ir a la universidad, y vivir solos. Muchos siempre necesitarán alguna clase de ayuda. Pero todos tendrán un futuro mejor si tienen el apoyo y la comprensión de sus familiares, médicos, maestros, terapeutas y amigos. Por eso, ¡trata de ser siempre un buen amigo para ellos!

Revisado por: Michelle New, PhD
Fecha de revisión: junio de 2012