Cinco formas de prepararte para la temporada deportiva

Read this in English(5 Ways to Prepare for Your Sports Season)

Si has practicado alguna vez un deporte de competición, sabrás que iniciar una nueva temporada deportiva supone esforzarse mucho y trabajar muy duro. (¡Menos mal que el deporte es divertido!) También es normal ponerse nervioso al principio, sobre todo si se trata de tu primara temporada deportiva.

He aquí unos cuantos consejos para facilitarte las cosas y para que te asegures de que estás preparado para el primer día:

1. Ponte a punto. Empieza por diseñar un programa de ejercicios, en el caso de que no dispongas de uno. Programa en tu horario espacios para el entrenamiento durante la semana; eso te ayudará a seguir tu plan de trabajo. Pide ayuda o consejos a tu profesor de gimnasia o a tu entrenador cuando elabores el programa. Asimismo, lleva un registro de tus ejercicios. Anota durante cuánto tiempo has estado entrenando y qué actividades has practicado (entrenamiento cardiovascular, levantamiento de pesas, etc.). Así, podrás hacer un seguimiento de los distintos tipos de actividades que practicas para poderlas mezclar bien entre sí (correr un día, hacer entrenamiento de fuerza al día siguiente, etc…)

2. Revisa tu equipo. Si no estás seguro de qué es lo que necesitas para practicar un deporte en concreto, pregúntaselo a tu entrenador. Los equipos nuevos suelen ser caros; por lo tanto, piensa en la posibilidad de utilizar un equipo de segunda mano, en el caso de que puedas acceder a uno. Tus hermanos, tus amigos y otros parientes pueden ser un buen recurso. De todos modos, asegúrate de que el equipo está limpio y, sobre todo, de que es seguro. Puedes pedir a tu entrenador que le eche un vistazo antes del primer día. Si vuelves a hacer deporte después de cierto tiempo, pruébate todo el equipo antes de empezar a entrenar para asegurarte de que sigue siendo de tu talla y de que funciona bien.

3. Considera la posibilidad de inscribirte en un campamento deportivo. Este tipo de campamentos pueden ayudar, tanto a principiantes como a deportistas experimentados, a refrescar sus habilidades y competencias antes de que empiece la temporada deportiva. Deportistas universitarios, entrenadores y otros profesionales suelen enseñar en este tipo de campamentos. La mayoría de ellos incluyen sesiones de práctica y partidos amistosos hacia el final del día. Las sesiones de práctica ayudan a mejorar las habilidades, y los partidos amistosos con otros campistas permiten aplicar esas habilidades en situaciones de juego real. Los partidos amistosos también te pueden ayudar a tener la sensación de que formas parte de un quipo, en el caso de que se trate de una experiencia a la que no estás acostumbrado. Muchas escuelas y muchos centros universitarios ofrecen varios campamentos deportivos durante el verano y los fines de semana durante el curso escolar. Pero, si no te van los campamentos, organizar un grupo de gente para jugar un partido a la semana puede ser una forma genial de practicar.

Asegúrate de que dispones de dos días libres a la semana en que no practicas un deporte específico y un día libre a la semana en que no practicas ningún tipo de deporte de competición. Asimismo, deja de practicar cada deporte por lo menos durante 2 meses al año; en caso contrario, te expondrías al riesgo de sobreentrenar o de sufrir lesiones por uso excesivo (o sobrecarga).

4. Visita a tu médico. Para formar parte del equipo deportivo de tu centro de estudios, lo más probable es que te debas someter a un reconocimiento médico deportivo. Puesto que toda la gente que hace deporte necesita someterse a este tipo de revisiones al principio de la temporada deportiva, los médicos suelen estar muy ocupados en este momento del año. Por lo tanto, pide a tu madre o a tu padre que soliciten hora de visita lo antes posible. Así, tu médico dispondrá de suficiente tiempo para rellenar tus formularios para que puedas empezar a hacer deporte en cuanto empiece la temporada. Si llevas gafas, considera la posibilidad de ir al oculista para estar seguro de que las llevas bien graduadas.

5. Fíjate metas realistas. Antes de que empiece la temporada deportiva, considera la posibilidad de plantearte unos pocos objetivos como, por ejemplo, mejorar una habilidad en concreto, como el regateo o los pases de pelota. Formar parte del equipo o ponerte en forma también son dos objetivos geniales. Asegúrate de poner por escrito tus objetivos y de comentárselos a tu entrenador y/o a tus padres; ellos te puede apoyar. Si alcanzas un objetivo, fíjate nuevos objetivos para más adelante. ¡El hecho de tener metas puede ser enormemente motivador!

Revisado por: Sarah R. Gibson, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2014