Hacer terapia ocupacional

Read this in English(Going to an Occupational Therapist)

Las mañanas son duras para Joe. Tiene una parálisis cerebral, una afección que afecta a la forma en que el cerbero controla los músculos del cuerpo. Esto significa que Joe tiene dificultades para mantener el equilibrio: levantarse de la cama, cepillarse los dientes y vestirse son tareas muy duras para él.

Pero Joe quiere hacer muchas cosas por sí mismo. Odia que los demás lo tengan que ayudar. Por suerte, va a una sesión de terapia ocupacional una vez a la semana. El terapeuta ocupacional de Joe le ayuda a hacer cosas por si solo y a ser más independiente.

¿Qué es la terapia ocupacional?

Todo el mundo tiene una profesión o un trabajo. El trabajo de un niño consiste en crecer, aprender, hacer las tareas escolares y jugar. En terapia ocupacional, se ayuda a los niños con discapacidades físicas, sensoriales o cognitivas, a llevar a cabo actividades cotidianas, como cepillarse los dientes o ponerse los calcetines y los zapatos.

Algunos terapeutas ocupacionales ayudan a los niños a crear formas alternativas de jugar a juegos que no pueden practicar debido a la enfermedad o lesión que padecen. Muchos terapeutas ocupacionales ayudan a los niños a mejorar su caligrafía y/o a desarrollar estrategias de aprendizaje que les permitan mantener la atención en clase y hacer los deberes.

La terapia ocupacional ayuda a los niños con necesidades especiales a ser lo más independientes que sea posible y a los niños que vuelven al colegio después de haber sufrido una larga enfermedad o una lesión importante. Hay gente que dice que un fisioterapeuta te llevará hacia donde estés yendo y que un terapeuta ocupacional te ayudará cuando llegues allí.

¿Quién la necesita?

Muchos niños necesitan hacer terapia ocupacional. La mayoría de ellos tienen dificultades para realizar actividades cotidianas, como vestirse, atarse los cordones de los zapatos, alimentarse, prestar atención, escribir, dibujar o colorear sin salirse del contorno.

Algunos niños con afecciones como la parálisis cerebral (Joe), distrofia muscular o espina bífida pueden necesitar una silla de ruedas para desplazarse. Un terapeuta ocupacional puede ayudar a los niños con silla de ruedas a desarrollar un plan de actuación para llegar a clase a tiempo, desenvolverse bien a la hora de la comida y sacar sus cosas de la taquilla que tienen en el colegio.

Los terapeutas ocupacionales también pueden ayudar a los niños con autismo a aprender formas de interactuar con los demás y pueden ayudar a los niños con trastornos en el procesamiento sensorial para aprender a relacionarse con su entorno de una forma más cómoda y apropiada.

Los terapeutas ocupacionales también ofrecen ayudas y equipos, como material ortopédico (férulas, cabestrillos y otros tipos de aparatos) para sujetar distintas partes del cuerpo. También ayudan a encontrar aparatos que facilitan ciertas actividades, como abrir un frasco, ponerse los zapatos o darse un baño o una ducha.

Visitar a un terapeuta ocupacional

Si visitas a un terapeuta ocupacional, él avaluará lo bien que puedes hacer ciertas actividades en comparación con otros niños de tu edad. Es posible que el terapeuta te pida que escribas el abecedario, que dibujes algunas formas, que juegues a algunos juegos, que te ates los cordones de los zapatos ¡o que aprietes una empuñadura especial para medir lo fuerte que estás!

Algunos terapeutas ocupacionales visitarán tu casa para observar cómo realizas tareas cotidianas como cepillarte el pelo o los dientes. Otros te verán en el hospital e, incluso, es posible que te observen en tu escuela.

Es importante recordar que la terapia ocupacional varía en función de cada persona. No hay dos personas iguales ni dos tratamientos de terapia ocupacional iguales.

Después de averiguar qué es lo que debes aprender a hacer, el terapeuta ocupacional te presentará tu plan de acción. A menudo, esto suele implicar descomponer una actividad en varias partes más pequeñas, como si estuvieras aprendiendo una canción nota a nota. Por ejemplo, si te quieres duchar, primero tendrás que aprender a abrir el grifo, luego tendrás que graduar la temperatura del agua, saber dónde está el jabón y tener una toalla cerca; todo eso, antes de entrar en la ducha. Una vez conozcas tu plan de acción y sepas qué es lo que debes hacer, todo será cuestión de práctica, práctica y más práctica.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

Debido a que la terapia ocupacional es distinta para cada persona y a que cada niño aprende a su propio ritmo, el tratamiento puede ser corto o largo. Algunos niños constatan que sus necesidades cambian cuando crecen o cuando cambian de centro escolar. Y vuelven a asistir a sesiones de terapia ocupacional cuando necesitan formas nuevas de afrontar sus problemas o han de dominar nuevas habilidades.

Los niños pueden acortar el período de tratamiento siguiendo al pie de la letra las instrucciones que les dé el terapeuta ocupacional. Es importante que te esfuerces y que practiques a solas. Algunas de las actividades y ejercicios que te proponga tu terapeuta pueden parecerte extraños, pero todos ellos tienen una finalidad. Si quieres saber por qué tu terapeuta ocupacional te pide que hagas una acción en concreto, pregúntale: “¿por qué tengo que hacer esto y cómo me ayudará?”

Y, con tiempo y mucha práctica, comprobarás que todo ese esfuerzo te acaba compensando, ¡y con creces!

Revisado por: Wendy Harron, BS, OTR/L
Fecha de revisión: marzo de 2014