Lo que necesitas saber sobre las drogas: La heroína

Read this in English(What You Need to Know About Drugs: Heroin)

Qué es: La heroína es un derivado de la amapola del opio, una flor que crece en Asia, México y Sudamérica. La heroína pura es un polvo blanco que sabe realmente mal. Algunas formas de heroína son de color marrón oscuro, y la heroína de color negro alquitrán es pegajosa o dura y se parece mucho al revestimiento de alquitrán que se utiliza en algunos tejados.

La heroína pertenece al grupo de fármacos analgésicos (para aliviar el dolor) denominados narcóticos. A pesar de que algunos narcóticos, como la codeína y la morfina, son legales y los recetan (o dan) los médicos para tratar el dolor, como cuando alguien se somete a una operación o se rompe un hueso, la heroína es un narcótico ilegal porque tiene efectos secundarios muy peligrosos y es muy adictiva.

También se puede llamar: Caballo, pico, morfo, chino, nieve, jaco, polvo blanco, reina, jinete del apocalipsis, azúcar morena, “speedball” (chute de heroína mezclada con crack de cocaína), pasta, “H” o hache, lenguazo, “sugar”, papelina, chute.
Cómo se utiliza: La heroína se suele inyectar o fumar. Las formas puras de heroína se inhalan.
Qué efectos puede tener sobre ti: La heroína te da un “subidón” de energía y buenas sensaciones y sus usuarios se sienten en su mejor momento, al tiempo que muy relajados. Esto puede ir seguido de somnolencia y de dolores estomacales.

Mucha gente adicta a la heroína se inyecta la droga en vena utilizando jeringuillas provistas de agujas. A veces se inyectan la droga varias veces al día. Con el tiempo, las marcas que dejan las agujas, a veces denominadas “huellas”, se convierten en cicatrices permanentes.

Los adictos a la heroína suelen compartir agujas, lo que puede hacer que contraigan infecciones por gérmenes peligrosos, como el de las hepatitis B o C o el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) que causa el SIDA.

La heroína es una droga muy adictiva y mucha gente encuentra extremadamente difícil dejar de inyectársela, incluso después de haberse inyectado heroína solo una dos veces. Los consumidores de heroína tienen unas ansias constantes de inyectarse su próxima dosis.

Si una persona adicta a la heroína deja de utilizar la droga de repente o no consigue su nueva dosis, suele desarrollar un síndrome de abstinencia, que incluye síntomas como vivencias de pánico, insomnio, intensos escalofríos y sudores, dolores musculares, dolores estomacales, náuseas, vómitos y diarrea.

Si tomas una sobredosis de heroína, puedes dejar de respirar, o sea que la heroína te puede matar.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: enero de 2014