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Fiebre maculosa de las montañas Rocosas

¿Qué es la fiebre maculosa de las montañas Rocosas?

La fiebre maculosa de las montañas Rocosas (o rickettsiosis maculosa) es una infección bacteriana. Se puede contraer a través de la picadura de una garrapata. La mayoría de las infecciones ocurren en primavera y verano, cuando las garrapatas están más activas. 

Los médicos tratan la fiebre maculosa de las montañas Rocosas con antibióticos. Con un tratamiento precoz, la mayoría de las personas se recuperan al cabo de pocos días. Y, si no se trata, la fiebre maculosa de las montañas Rocosas puede poner en riesgo la vida.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la fiebre maculosa de las montañas Rocosas?

La palabra “maculosa” proviene de la erupción distintiva propia de esta enfermedad. Empiezan a salir pequeñas manchas o granitos rojos en las muñecas y los tobillos, luego se extienden a las palmas de las manos y las plantas de los pies, y más tarde hacia los brazos y las piernas, avanzando hacia el tronco. 

 

Con el tiempo, los granos o manchas rojas iniciales pueden empezar a tener el aspecto de moretones o de puntos o áreas sanguinolentas bajo la piel.

Entre otros signos de la fiebre maculosa de las montañas Rocosas, se incluyen los siguientes:

Los síntomas de la fiebre maculosa de las montañas Rocosas suelen empezar súbitamente, generalmente en un plazo de una semana desde la picadura de la garrapata, aunque a veces pueden tardar más tiempo en aparecer. En muchos casos, los afectados ni siquiera recuerdan haber sido picados por una garrapata. La erupción suele aparecer de 3 a 5 días después de que aparezcan la fiebre y el dolor de cabeza, pero puede pasar más tiempo. 

¿Cuáles son las causas de la fiebre maculosa de las montañas Rocosas?

La causante de la fiebre maculosa de las montañas Rocosas es una bacteria llamada Rickettsia rickettsii. Las garrapatas trasmiten esta bacteria al picar a una persona. Las infecciones son más frecuentes en el sudeste de EE. UU., pero pueden ocurrir en otros estados. 

¿Es contagiosa la fiebre maculosa de las montañas Rocosas?

La fiebre maculosa de las montañas Rocosas no es contagiosa, de modo que no se la puede pasar de una persona a otra. La infección se contrae a través de la picadura de una garrapata infectada. 

¿Cómo se diagnostica la fiebre maculosa de las montañas Rocosas?

Los médicos suelen diagnosticar la fiebre maculosa de las montañas Rocosas basándose en lo siguiente: 

  • los síntomas del niño 
  • si al niño lo ha picado una garrapata hace poco o ha estado en un área donde abundan las garrapatas

Un análisis de sangre y una prueba en la piel pueden ayudar a diagnosticar esta afección, pero obtener los resultados lleva tiempo; por eso, el tratamiento suele empezar antes de que estos estén listos. 

¿Cómo se trata la fiebre maculosa de las montañas Rocosas?

Los médicos tratan la fiebre maculosa de las montañas Rocosas con antibióticos. En función de la gravedad de los síntomas, un paciente puede recibir este tratamiento por boca o por vía intravenosa (VI). La mayoría de las personas se recuperan en unos pocos días. 

Una infección que no se trata de inmediato puede causar graves problemas de salud, que pueden afectar al cerebro, los pulmones, el corazón y los riñones. Los pacientes que desarrollen este tipo de problemas pueden necesitar un tratamiento duradero. Si la fiebre maculosa de las montañas Rocosas no se trata, puede poner en riesgo la vida. 

¿Se puede prevenir la fiebre maculosa de las montañas Rocosas? 

Para ayudar a proteger a su hijo de esta afección, hágale seguir estas recomendaciones cuando esté al aire libre: 

  • Evitar las zonas infestadas de garrapatas, como los bosques, las zonas arboladas, con arbustos, con hierba alta o matorrales, y no acercarse a las ramas bajas de los árboles. 
  • No sentarse en el suelo en las áreas arboladas. 
  • Usar un repelente de insectos que contenga entre un 10% y un 30% de DEET, adecuado tanto para los adultos como para los niños. Pregúntele al médico sobre repelentes de insectos que sean seguros para bebés y niños de 1 a 3 años de edad.
  • Procurar que su hijo lleve calzado cerrado, camisas o camisetas de manga larga y pantalones largos en las zonas arboladas o con hierba alta. Indíquele que se meta la camisa o la camiseta dentro de los pantalones, así como las perneras de los pantalones dentro de los calcetines para que no le entren garrapatas.
  • Llevar ropa de colores claros, que facilita la detección de garrapatas. 
  • Algunos repelentes, como la permetrina, se pueden rociar sobre la ropa. Consulte con su médico si es conveniente usarlos.
  • Revisar a su hijo y a sus mascotas en busca de garrapatas cuando vuelvan del exterior.

No todas las garrapatas son portadoras de la bacteria que causa la fiebre maculosa de las montañas Rocosas, pero es mejor extraerlas en cuanto se detecten. Cuanto más tiempo permanezca una garrapata sobre la piel, mayores serán las probabilidades de que trasmita una infección. Cuando una garrapata se adhiere a la piel, suele tardar varias horas en trasmitir la bacteria que causa la fiebre maculosa de las montañas Rocosas. 

Para extraer una garrapata, utilice pinzas para agarrarla por la cabeza lo más cerca posible de la piel. Tire firmemente hasta que se desprenda de la piel. Sin tocar la garrapata con las manos, consérvela en un bote o una bolsa de plástico hasta que se las pueda mostrar al médico. Desinfecte la zona de la picadura con alcohol, lávese las manos y llame al médico. 

Revise la piel y el pelo de las mascotas siempre que hayan estado jugando en una zona donde abundan las garrapatas. Siga los consejos del veterinario sobre los collares antigarrapatas y otros productos que protegen a los animales de las garrapatas. 

¿Qué más debería saber?

Si su hijo se está recuperando de una fiebre maculosa de las montañas Rocosas en casa, dele los antibióticos tal y como se lo haya recomendado su médico. Déjelo descansar hasta que desaparezcan la fiebre y otros síntomas. 

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame al médico de su hijo si lo ha picado una garrapata y/o si tiene: 

  • fiebre
  • molestias o dolores musculares
  • rigidez de cuello
  • dolor de cabeza
  • una erupción en la piel